

LARIO está situado a orillas del Esla, en el corazón de los Picos de Europa leoneses. Es ni más ni menos que un pequeño pueblo de montaña rodeado de unos paisajes de impresión.
¿Qué ver? Sin duda todo el pueblo como conjunto merece la pena, aunque destaque por encima de todo la iglesia, construida en el siglo XV en la parte baja del pueblo. Este edificio ha sido reformado ya unas cuantas veces y la última restauración lo ha dejado reluciente. Llamará sin duda tu atención la torre del campanario que está separada del resto de la iglesia. También merece una visita el Centro de Interpretación del Parque Natural Picos de Europa que está en los antiguos cuarteles.Tradicionalmente ganadero, Lario es hoy un lugar en el que puedes disfrutar todavía del encanto típico de los pueblos de alta montaña.
La fiesta del Torneo (13 de agosto, para los despistados que aún no lo sepan) no es la única: en San Julián, el 7 de enero, el programa consiste en una eucaristía, la cena de todo el pueblo en las escuelas y la verbena normalmente animada por “el Belerda” en la que se nos une gente de otros pueblos y que dura hasta altas horas de la madrugada. También San Antonio, patrón del pueblo, el 13 de junio, es fiesta, aunque los festejos se han reducido en la actualidad a la misa en su honor.